martes, 29 de mayo de 2007

En rodaje - Carta abierta


Carta abierta al Compañero Julio Candia

Querido Compañero:

Respondiendo el fraterno y preocupado e-mail que me escribiste hoy y convencido que tu aprensión y la que expresó de igual manera Sergio a Eduardo ayer, merecen una réplica más extensa, comparto contigo y los demás compañeros, las siguientes ideas que aunque pueden redundar en “paja”, tienen por propósito estimular la reflexión, que no es lo mismo.

Encuentro que constituye un hecho muy curioso que el esfuerzo que nosotros hemos estado realizando concite críticas e incomprensión más que adhesión y aportes concretos, incluso en el plano de los conceptos y las ideas, más aun considerando que gran parte de nuestro trabajo ha concurrido a convocar a nuestros ex compañeros a la acción, a apoderar se la instancia y a hacer propia esta iniciativa.

Quizá si anticipándome a esta lamentable faceta de nuestra naturaleza humana, quizá de nuestra idiosincrasia fue que, semanas antes que nos viéramos impelidos por la necesidad de apresurar el paso a darle organicidad al trabajo, propuse extremar los esfuerzos de convocatoria, acción que emprendieron en el límite de lo que razonablemente se puede hacer, Sergio y Eduardo con renovado vigor, aunque sin los resultados que esperábamos.

En ese momento las hipótesis eran dos, a saber: o hay compañeros que no participan pues tienen cuestionamientos a la iniciativa, sean los que sean, legítimos todos; o los compañeros esperan que haya algo más concreto de nuestra parte que los motive a la acción.

Al cabo de unas semanas y sin tiempo ni recursos de hacer una evaluación más profunda, luego del esfuerzo de convocar a todos quienes pudiéramos, quisimos suponer entonces que el problema radicaba en la necesidad de demostrar resultados concretos para motivar.

Lo cierto es que la idea que abrazamos hoy no es nueva. De hecho la primera vez que la conocí, la formuló un compañero que ni siquiera ha sido parte de este ciclo de trabajo, hace unos 15 años atrás, sin perjuicio de que tal vez existan otras formulaciones incluso anteriores a esa -cómo ha pasado el tiempo-.

Naturalmente, con toda legitimidad uno pudiera preguntarse por qué esta idea, que muchos valoran correcta y justa, no se había materializado antes, con otros compañeros más capaces y astutos que nosotros, que incluso formulan críticas livianas o fórmulas mágicas.

Ejemplos positivos de lo que se puede hacer y que uno pudiera seguir hay muchos, como el de Juan y otros compañeros que, en años anteriores si hicieron aportes muy concretos al rescate de la memoria de la resistencia aplicacionista en contra de la dictadura militar y que, sin ir más lejos, han mantenido permanentes comunicaciones con los estudiantes, particularmente en el contexto de las luchas “pingüinas” del 2006 y posteriores.

Acaso habría que atender a la necesidad sociológica, quizá, psicológica de dibujar nuevas hipótesis que puedan dar cuenta del fenómeno como, por ejemplo, que la generación de esa épica resistencia, ese sector social, etáreo, político, cultural quedó a tal extremo fragmentada y sumida en el individualismo que ha perdido total sentido de lo que significa e implica asumir una tarea de buena fe de manera colectiva, leal, fraternal, entusiasta, e incluso de manera cándida e idealista.

Claro, muchos nos hemos debido de privatizar, para poder sobrevivir, subsistir en esta vorágine de un sistema que resultó ser muy distinto de aquel que soñamos construir ¿no es cierto? Pero una cosa es tener que vivir así porque “es lo que hay” y otra muy distinta es creerse el cuento.

Claro que ya no somos los mismos de entonces. Ni siquiera los que seguimos pensando igual, somos los mimos.

Los únicos que no han envejecido, que no se han puesto hipócritas o conservadores, que no han caído prisioneros del cálculo o del cinismo, o que no se han vuelto seres banales, los únicos que no terminaron privatizándose y acomodándose son aquellos que ya no están entre nosotros sino en el recuerdo.

Eso es lo bonito que tiene la juventud. Esas lacras no las tienen los jóvenes, las tenemos los viejos. Esas lacras las tenemos ahora quienes sobrevivimos y podemos vivir para contar la historia, los que nos dimos el derecho a tener familia, a sacar nuestras profesiones, a fundar nuestros pequeños negocios, a ser buenos trabajadores, a tener un metro cuadrado que defender y a qué aferrarnos. En esto nada hay de heroísmo.

Y eso nos lleva a lo que alentó el actual ciclo de trabajo, sólo para hacer un poquito de historia reciente.

El 29 de marzo pasado, Día del Joven Combatiente, a las 19:00 Hrs., momento en el cual se realizaban los actos conmemorativos de Eduardo y Rafael Vergara Toledo, en la Villa Francia y masivamente en otros lugares del país y la capital, el compañero Héctor nos remitió merecido recordatorio por nuestra incapacidad de haber podido concretar lo que nos habíamos propuesto. Sergio había hecho lo propio días antes.

Quienes respondimos a ese llamado, quienes nos hicimos cargo de lo que estos compañeros retrataban, no si cierta amargura, fuimos quienes nos comenzamos a juntar los martes y quienes ahora hemos dado forma al Comité que trabaja el lanzamiento del Centro de Ex Alumnos del Liceo de Aplicación.

Es cierto que algunos de los conceptos que también con sorpresa he conocido, resultan bastante ingratos, pero este hecho no debiera mermar la palabra empeñada y la vocación que hemos sellado con un apretón de manos en el cual creo hemos expresando nuestro compromiso de hacer todo lo posible por sacar esta iniciativa adelante, sólo por el hecho de que responde a lo que nuestra conciencia nos dicta y la memoria nos obliga.

También es cierto que algunas de las críticas tienen un fundamento interesante y que debiéramos ser capaces de soslayar la descalificación para rescatar su sentido inspirador.

Es cierto que nos hace falta alegría, que no sería mala idea pegarse una curadera con ex compañeros y esas cosas. Aunque la verdad es que, en lo personal, me gustaría, por ahora, ver otras expresiones de jolgorio, como por ejemplo, asumir felizmente tareas concretas que nos ayuden a cargar la pesada responsabilidad que libre y voluntariamente nos hemos puesto sobre los hombros, más que dar ideas brillantes desde el margen.

No es cierto que tengamos un problema con la aritmética.

A lo menos en lo personal, yo he asumido con total seriedad esta tarea aunque, como todos los que estamos, no libre de problemas de trabajo, .............. etc.

Esta seriedad me ha llevado a difundir esta iniciativa y a tomar contacto con otra gente, otros compañeros, a remover memorias y a realizar trabajos de investigación en distintos ámbitos.

He involucrado en este empeño a mi hermano, Boris que alegremente, en la medida de sus posibilidades también, ha estado colaborando.

He involucrado a Juan Azócar (ex Barros Borgoño ochentero), periodista, que hace años recaba información y documentos históricos para dar forma a un libro sobre las luchas de la enseñanza media. Juan se ha comprometido conmigo a entregarme todo el material que ha recopilado sobre la lucha estudiantil aplicacionista de esos años, para evitar replicar y duplicar el trabajo de búsqueda que devora muchas H/H.

Pero más sensiblemente, he tomado contacto con Cecilia González. Ella es productora audiovisual en la actualidad, fue pareja de Pablo Vergara Toledo, compañera y amiga de Rafael, Eduardo y Mauricio Maigret, muy cercana a la familia Vergara Toledo y muy cercana y conocedora conocedora, por lo tanto, de la situación actual de la familia, especialmente luego de los resultados que han obtenido en el plano judicial, en el empeño de hacer justicia en el asesinato de sus hijos, recién después de más de dos décadas (hecho que por sí sólo debiera insolentar al menos la conciencia de un verdadero aplicacioncita ochentero).

He compartido con ella nuestro proyecto y la intención de recordar a nuestros compañeros, así como nuestro deseo de ser respetuosos y condescendientes con su familia.

Aunque Cecilia me ha advertido acerca del uso y del abuso de los nombres y la memoria de los Hermanos Vergara de parte de inescrupulosos de diverso signo que sólo se han acercado a la familia con mezquinos y aviesos propósitos, ella ha creído en nosotros y ha creído lo que nosotros podamos hacer para multiplicar las expresiones de la memoria de estos nuestros ex compañeros aplicacioncitas, sumándonos a los esfuerzos por rescatar su ejemplo de lucha y entrega.

Por este motivo, hemos acordado la semana pasada, sólo con los recursos que podamos procurar nosotros mismos, iniciar un proceso conducente a la preparación de material audiovisual sobre nuestros compañeros caídos en la lucha en contra de la dictadura militar, que puede ser entregado formalmente en el acto del 14 de Julio próximo y difundido en nuestro sitio web, con testimonios de sus padres y quienes los conocimos y tuvimos la oportunidad y el privilegio de compartir y luchar junto a ellos.

Hemos acordado también que la línea narrativa del material en cuestión sea realizada sobre las mismas orientaciones que la familia entregue para este propósito, sin ningún tipo de censura, interpretación o limitación.

Dicho sea de paso, también algo nos debería competir, aunque sea moralmente, en materia de apoyo social y político a los esfuerzos de la familia para que se haga justicia ¿cierto?

Ud. comprenderá que dado el estado de desarrollo de mis compromisos, hace rato pasé por el “punto de no retorno”, desde el momento que comencé a involucrar a personas fuera de este reducido círculo y a quienes me ligan poderosos lazos de respeto, afecto y amistad y quienes han decidido creer y apoyar nuestro trabajo.

Lo que nos lleva al tema para cerrar al tema de las críticas descomedidas ...

La única manera que nos podamos sobreponer a las “pajas” es haciendo cosas concretas, avanzando en la agenda que nos hemos propuesto, con trabajo duro, aunque no menos alegre, explicando el sentido de lo que se realiza y convocando a compañeros que estén dispuestos a hacer aportes concretos para avanzar.

Desde una perspectiva humana, creo que esta, nuestra generación, jamás estará en peores condiciones que las que sufrió a principios de los ’90 ... época donde para mi, todos, de una u otra manera, en la más asombrosa de las diversidades, tocamos fondo y re fondo, merced de las burocracias gerontocráticas de todo color.

Veamos si con este y otros tantos múltiples y diversos esfuerzos de ochenterosaurios, logramos, sobre la base de lo que fue nuestra historia, hacer el aporte que, como generación, tenemos aun que entregarle al país, a nuestro pueblo y a nosotros mismos.

Un aspecto positivo de las reacciones recientes es que al menos no ha habido indiferencia y cuán más cuan menos, nos ha convocado una memoria que honra, pero que también aun duele y de una camaradería que se resiste a morir y cuyo eco sigue resonando en las aulas, los patios los pasillos, el túnel, en Concha y Toro y las calles aledañas a nuestro querido Liceo de Aplicación ... Libre.

Acojamos esta crítica con tal de trabajar con mayor ahínco, logrando con esfuerzo y resultados concretos dar fe de nuestra inspiración. Sigamos convocando a los aplicacionistas a trabajar junto a nosotros, a tomarse -en buena- esta iniciativa en todos los temas que sean de su interés, por diversos que sean, mientras colaboren con la reconstrucción de esta comunidad.

Veamos si seguimos convocando logramos algo más que una convocatoria jolgórica a vomitar colectivamente de intoxicación alcohólica, acción que tampoco estaría de más de vez en cuando, con el permiso de nuestras respectivas compañeras, por cierto.

Fraternalmente,

Ariel Sáenz von M.

6 comentarios:

Edo dijo...

Estimados aplika,

Independientemente de las ácidas ironías y críticas de Gonza y Pepe (grandes compañeros por lo demas) creo debemos recoger hechos objetivos: por una parte somos los mismos de siempre y por otra, mantenemos el lenguaje ochentero (por algo en mi curso me rebautizaron como el auto automático (sin cambios))
Sin desconocer el trabajo realizado por los demás integrantes del comite pro centro de ex alumnos, es cierto que debemos encontrar nuevas formas novedosas de masificacion y participacion quizas a traves de actos concretos.
Por ello me sumo al compromiso adquirido por Ariel con Cecilia Gonzalez y el compañero del barros Borgoño a fin de materializar estos esfuerzos a la brevedad.
Reunámonos el proximo martes 5 de junio a las 19:30 Hrs en Cumming 21 y definamos fechas y actos concretos a seguir.
atte

edo

Gonzalo Gacitua dijo...

Estimados Amigos, Ariel y Eduardo

Linda carta,

Si mi opinión les molesto lo siento mucho pero no seguiré a nadie que proponga lo mismo que hace 20 años, y mucho menos si después de opinar me tratan de acido e irónico.

Con gusto nos podemos sentar y hablar acerca de nuestras diferencias de opinión, sería muy grato para mí.

Saludos

Gonzalo Gacitua

Marco dijo...

Saben? Me aburrió un poquito la diplomacia mostrada por los hermanos frente al Gonzalo y el otro "aplicacionista" que se colgó a las críticas. Si el compadre no está dispuesto "a seguir" a quien tilda sus comentarios de "ácidos" e "irónicos", mucho menos me va a seguir a mí que digo derechamente que es un tipo barrero; porque criticar a los auto elegidos sin haber aparecido nunca en la vida a los "N" intentos previos que dieron forma a las reuniones semi formales de los últimos meses, yo creo que está al límite de ser un balsa.

A muchos de nosotros, nos trataron de algo más que irónicos o ácidos. Sería una lata para los que se "aburren" con nuestra memoria histórica repetir lo que le hicieron o dijeron a muchos de los nuestros, pero....aquí estamos poh, todos los martes, con frío, un poco de hambre, pero CON EL TERRIBLE ESPÍRITU APLICACIONISTA.

Finalmente le digo a Eduardo, Ariel, Sergio, Pelaito, Julio, 123: Yo si los voy a seguir en esta aventura; porque existe un único punto en común con "los ochenta", que se mantiene firme y tira de raja cualquier argumento disociador que aparezca de aquí en adelante: LOS QUE SE MOJAN EL POTITO SEGUIMOS SIENDO MISMOS.

Buen día a todos.

Marco

Héctor dijo...

Marco y compañeros:
Comparto plenamente tus palabras y lo más lamentable no de nosostros sino de quienes se suben por el chorro y nos critican es que son los típicos personajes resentidos sociales y fracasados que ante la imposibilidad de aportar ideas y soluciones encuentran todo malo en los demás y se esmeran en desprestigiar el trabajo y los logros de los demás.
Tengo plena certeza que una vez que creemos nuestro CCexAA y comience a funcionar llegarán muchos aplicacionistas a aportar en este proyecto y lo sacarán adelante. Lo importante por ahora es cumplir con nuestras tareas y tratar de resolver los problemas presentados, al menos en eso estoy yo y pronto habrá novedades con mis compromisos.
Un abrazo,

Héctor

Ivàn Ramìrez dijo...

Humildemente, soy un ex aplicacionista de la generaciòn que egresò el año 1987 y me gustarìa participar aportando ideas y generando redes de contactos apara ayudar a nuestro liceo y tratar de hacer un poco mas liviana la carga de los nuevos canarios.
Si me indican donde se juntan y como los puedo ayudar, estarìa encantado.

julio dijo...

A Ivan Ramírez y todos los ex alumnos que quieran participar: nos reunimos todos los martes a las 19:30 (en punto) en la puerta de Cumming 21. Estamos en el proceso de fundación del Centro de Ex Alumnos y necesitamos la colaboración de todos.

Julio Candia R.
Cel: 98433677
E-mail:juliocandia@gmail.com